Prensa Ecosocialismo (Minec) / Caracas 8 – 03- 2026.- El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una fecha de conmemoración y lucha global destinada a visibilizar las desigualdades históricas, promover la igualdad de género y defender los derechos de las mujeres en todos los ámbitos. No se trata de un día de “felicitación”, sino de una jornada de reivindicación por la justicia, la dignidad y la igualdad sustantiva.
En 2026, en pleno siglo XXI, esta fecha invita a reflexionar sobre los avances alcanzados y a exigir acciones concretas frente a la brecha salarial, la violencia de género, el machismo estructural y la limitada representación de las mujeres en espacios de liderazgo. También es un día para honrar la valentía de quienes han abierto camino y fortalecer la lucha colectiva por un futuro igualitario.
En Venezuela, la reivindicación de los derechos de las mujeres tiene raíces profundas. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela consolidó la igualdad de género como principio fundamental, prohibiendo toda forma de discriminación.
El país ha fortalecido el feminismo institucional a través de políticas públicas y programas orientados al empoderamiento económico, la protección integral y la participación protagónica de las mujeres. En el plano de la preservación del medio ambiente, la mujer ha jugado un rol primordial por ser parte de la población más afectada por los efectos de la contaminación y el cambio climático
Mujer y ecología: un rol clave para la sostenibilidad
Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la gestión, conservación y uso sostenible de los recursos naturales, especialmente en zonas rurales, donde enfrentan mayores limitaciones para el acceso y control de la tierra, el agua y otros bienes esenciales.
Según datos de CEPAL (2012):
– Las mujeres rurales son las principales productoras agrícolas y sostienen la seguridad alimentaria de los países.
– A pesar de ello, 38% no tiene ingresos propios y poseen menos del 20% de la tierra en América Latina.
– Si tuvieran el mismo acceso a recursos que los hombres, la producción agrícola aumentaría significativamente.
– El trabajo no remunerado de autoconsumo —como recolección de leña y acarreo de agua— recae mayoritariamente sobre ellas.
– En Ecuador y Guatemala, 61,8% y 43,7% de las mujeres rurales trabajan en actividades de autoconsumo, frente a 47,8% y 31,7% de los hombres. 
Además, los desastres naturales profundizan las desigualdades de género, mientras que el liderazgo femenino en la gestión del riesgo y la resiliencia suele ser subestimado, a pesar de su enorme potencial transformador.
En este contexto, el Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo (Minec) firme en la construcción de un modelo de desarrollo sostenible integra la igualdad de género como principio transversal. Desde sus políticas, programas y acciones territoriales, el Minec impulsa la participación protagónica de las mujeres en la gestión ambiental, la conservación de la biodiversidad, la adaptación al cambio climático y la reducción del riesgo de desastres, reconociendo su papel en la protección de la vida y en la defensa de los derechos de las generaciones presentes y futuras.
Prensa Ecosocialismo (Minec) / Keila Correa

