Prensa Ecosocialismo / 19 de agosto de 2026. La transformación estratégica del modelo productivo nacional mediante la transición de la economía circular al Plan Integral de Gestión de Residuos Ecosocialistas constituyó el eje central presentado durante el aniversario de la Corporación Ecosocialistas Ezequiel Zamora -CORPOEZ-, en cumplimiento de las instrucciones orientadas por la presidenta Delcy Rodríguez.
La propuesta, expuesta por la viceministra del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, Mailing Perdomo, resaltó la prioridad de formar de manera técnica y política a todo el personal institucional; desde directivos hasta guardaparques del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), concibiendo al ambiente como la base fundamental sobre el cual debe girar toda actividad humana.
La superación del modelo lineal de «extraer, fabricar y desechar» fue catalogada como un paso urgente para frenar el agotamiento de recursos y la contaminación del aire y del agua. Frente a esto, la viceministra Perdomo enfatizó que la economía circular busca evitar la generación de desechos desde el diseño mismo de los productos.
Apoyándose en la metodología del Análisis de Ciclo de Vida y el enfoque «de la cuna a la cuna», recalcó la jerarquía ecológica de priorizar la reutilización sobre el reciclaje y la disposición final. El análisis sobre la extracción de hierro en el Cerro Bolívar sirvió como caso práctico para ilustrar que los minerales tardaron miles de millones de años en formarse y no se regeneran.
En contraposición, se destacó el valor de reaprovechar los residuos metálicos ferrosos y no ferrosos. Reutilizar este acero alivia la presión sobre los yacimientos naturales y fortalece el Producto Interior Bruto (PIB) al mantener la materia prima dentro de la economía local.
El abordaje de factores críticos como la acumulación de basura en acuíferos, la crisis climática actual y la obsolescencia programada motivó un llamado a asumir el principio de corresponsabilidad socioambiental. De acuerdo con lo expuesto por la vocera, este principio exige que cada ciudadano cuide sus espacios cotidianos y que las grandes industrias asuman compromisos éticos en la transformación de materias primas.
La vinculación entre la resiliencia territorial y la seguridad estructural frente a los recientes eventos sísmicos en la región cerró la presentación, enalteciendo el trabajo de ingenieros y arquitectos nacionales en el desarrollo de estructuras metálicas y de concreto.
Se concluyó que zonas vulnerables como La Guaira requieren planes integrales de reconstrucción ecosocialista para proteger a las comunidades y al entorno ante cualquier contingencia natural.
