Pueblo larense: Guardián del agua en la región

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Prensa Ecosocialismo (Minec) / Caracas, 13/05/2026.- El estado Lara, ubicado en la región centro-occidental de Venezuela, es una de las entidades más representativas del país por su diversidad cultural, tradición musical y su reconocida producción agrícola.

Su territorio reúne una variedad de suelos que favorecen a distintos cultivos. En zonas como la cuenca del río Tabure, predominan los suelos franco-arenosos, apropiados para la siembra de piña, mientras que en las partes altas se presentan superficies ácidas que se vuelven neutros o ligeramente alcalinos hacia las zonas bajas. Esta diversidad edáfica sostiene una actividad agrícola que ha caracterizado históricamente a la región.

El corazón hídrico del estado

Lara también es un punto clave dentro del mapa hidrográfico nacional. Desde su geografía nacen ríos que drenan hacia tres grandes vertientes: El Caribe, Atlántico y el Lago de Maracaibo. Entre ellos destaca el río Tocuyo, con 220 kilómetros de recorrido desde su nacimiento en el páramo de Cendé, a más de 3.500 metros de altura.

Otros ríos de importancia son el Turbio, que atraviesa el valle de Barquisimeto, y el Yacambú, fundamental para el sistema hidráulico regional. A éstos se suman cursos menores como el Amarillo, Auro, Aragua, Curarigua, Morere y Urama, para abastecer de agua potable a Barquisimeto. El estado también alberga pequeñas lagunas como la Amarilla y la Cocoy.

Memorias de un productor en la ribera del Tocuyo

En la ribera del río Tocuyo, en la parroquia Humocaro Alto del municipio Morán, el habitante Wiliams Colmenarez, con más de 26 años en la zona, recuerda que al llegar encontró una vegetación más densa y temperaturas más bajas. Como productor de café, señala que antes el riego era menos frecuente porque los suelos conservaban la humedad, mientras que hoy es necesario regar de manera constante para mantener la producción. Asegura que la tala de árboles ha modificado el clima local y que los productores comienzan a reconocer la necesidad de reforestar y crear conciencia ambiental.

Colmenarez relata un hecho ocurrido hace unos 12 años, durante la temporada de lluvias entre abril y junio. Un grupo de temporadistas se bañaba en una cascada cuando él les advirtió que estaba lloviendo en la cabecera del río. Pese a repetir el llamado varias veces, no atendieron la advertencia y una crecida repentina arrastró a tres personas, entre ellas un niño. Afirma que situaciones como esta se repiten y que las crecidas están asociadas a la deforestación en las riberas de las cuencas. Considera indispensable que los productores se unan en la defensa del ambiente y trabajen junto a las autoridades para fortalecer la protección de estos espacios.

Reforestar para proteger la vida

Franklin Noguera, responsable de formación y capacitación del Instituto Nacional de Parques (Inparques) en Lara, sostiene que la reforestación es esencial para proteger las cuencas y a las comunidades. Explica que el cambio climático se manifiesta en lluvias y sequías más extremas, así como en otros fenómenos que alteran los patrones conocidos.

Señala que “la cobertura vegetal cumple un papel clave en el control del torrente, ya que los árboles reducen la velocidad del agua que desciende por las montañas. Sin esa cobertura, el río crece de manera abrupta y genera mayores daños, especialmente cuando existen construcciones en zonas de inundación”.

Añade que la naturaleza puede recuperarse, pero lo hace a un ritmo más lento que el impacto que recibe, por lo que es necesario evitar la degradación y, cuando ocurre, trabajar en su recuperación.

Noguera también sostiene que en las montañas del estado “existen valles en forma de ‘V’, moldeados por la erosión fluvial, y valles en forma de ‘U’, formados por antiguos glaciares. Ambos tipos de relieve evidencian la fuerza de la naturaleza y el tiempo que requiere para modelar los paisajes”.

Indica que la acción humana ha afectado estos ecosistemas y que es responsabilidad de la sociedad contribuir a su restauración. Enfatiza que la reforestación no sólo beneficia a la especie humana, sino a todas las formas de vida que dependen de estos bosques.

Desde la cuenca alta del río Tocuyo, Jorge Vázquez, jefe del Área Administrativa Número 3 del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) Morán, subraya la responsabilidad que tiene el territorio dentro del Plan Nacional de Reforestación “Chuquisaca”.

Comenta que esta cuenca, nacida en la cordillera andina y que desemboca en el Mar Caribe, aporta el 70 % del agua que consume la región larense. La presión humana sobre la cuenca ha generado degradación, por lo que considera urgente reforestar y producir agua para la vida, lema que guía el trabajo en la zona.

Prensa Ecosocialismo (Minec) / Keila Correa

 Fotografías / Mariana Niño / Keila Correa

Contacto / ecosocialismoprensaoficial@gmail.com


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