
Prensa Ecosocialismo (Minec) / Caracas, 22/03/2026.- Con el lema «La vida es primero» se realizó este domingo el Encuentro de Sembradores y Sembradoras de Agua, como parte de las actividades organizadas por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec), para celebrar el Día Mundial del Agua.
En su intervención en el auditorio de la Escuela Latinoamericana de Medicina, el ministro del Poder Popular para el Ecosocialismo, Alfred Nazaret Ñáñez, destacó el impulso que da la Constitución Bolivariana a una visión humana distinta y descolonizada, de este ciclo en el cual el agua es el epicentro de la vida.
Agradeció el trabajo y la metodología empleada por las bioregiones, así como a todas las organizaciones comunitarias que hacen vida en pro de la preservación del ambiente, especialmente con el recurso agua.
Refirió que tras sostener una conversación con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, la mandataria recordó que «nuestra Constitución es la pionera en reconocer desde el punto de vista jurídico los derechos de la Madre Tierra y que el ser humano depende de ella. No podemos nosotros retroceder ni un milímetro en derechos ambientales, no podemos permitir que se ahonde la contradicción entre el desarrollo económico y los derechos de la Madre Tierra».
Comentó el cuestionamiento que se hace sobre los sistemas educativos que colocan al ser humano como lo más importante en el mundo. «Entenderse como el epicentro sobre las demás especies, es quizás el principal vicio de la humanidad, que ha llevado al planeta a la crisis ambiental actual», indicó.

«La educación nueva, que parta de lo científico, junto al conocimiento crítico y del respeto a la biodiversidad, puede entender la crisis de la contaminación global, que tiene a la sociedad de consumo como la única forma de ser feliz», añadió Ñáñez.
Al referirse a unas hipotéticas guerras por el agua, el Ministro dijo que Venezuela es uno de los países mejor preparados para enfrentarla, ya que hay organizaciones populares defensoras del recurso desplegadas por todo el territorio nacional.
Formación para la preservación de las cuencas de agua
La cita, que agrupó a ecologistas, sembradores de agua y miembros de las comunidades organizadas en Consejos Ecosocialistas, activos en la sala y desde diversos puntos del país vía Zoom, sirvió para que diferentes especialistas disertaran sobre la siembra, cría y cosecha de agua como práctica ancestral para la protección de este recurso.
Meimalin Moreno, científica del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), trató en su ponencia las políticas públicas actuales, enfocadas en el agua azul, que es la que podemos ver, y se centra en el uso que le damos al agua y racionar el recurso. Opina que esto no es suficiente, puesto que «también hay que tomar en cuenta el agua verde, o los ríos voladores».
El agua verde, explicó, es la que circula por el aire y que no vemos, que es el agua evaporada que muchas veces se utiliza para la agricultura y que es aprovechada por la sabiduría ancestral para su preservación.

En tal sentido, resaltó que la gobernanza participativa es la mejor manera de cuidar y administrar el agua, algo en lo que Venezuela es un país pionero, desde la instalación de las Mesas Técnicas de Agua, hasta los actuales Consejos Ecosocialistas y Cuidadores del Agua.
Entre los ponentes también estuvo el profesor Saúl Rivas Rivas, (Libro Viviente) que trajo su exposición llamada Madre Tierra Causa Común de la Humanidad, en la que disertó sobre historia, geopolítica y la dominación que las potencias hacen a través del recurso agua.
Expuso el trabajo realizado con los niños, conectados con las Escuelas de Cuencas que Siembran Agua (Escusa), realizado por los sembradores de agua en varios territorios del país, que se mantienen como protectores en las cabeceras de las cuencas.
Escuelas de Cuencas que Siembran Agua
En representación de las Escusa, participaron líderes de cuatro bioregiones: Luisa Sequera, miembro de la BioRegión Karive Altos de Guaicaipuro, del estado Miranda; Nancy Brito, de la BioRegión Turimiquire Paria, del estado Sucre; Neris Barboza por la BioRegión Cumbe Adentro, del estado Yaracuy y Nury CayamaI, de la Bioregión Andina, específicamente del estado Trujillo.
Todos ellos se identifican como facilitadores de un proceso que viene dándose en el país desde hace muchos años y que se mantiene latente con su paso a través de generaciones, para convertirse en un movimiento cultural y ecológico.
Estos líderes regionales y los sembradores del agua consideran a la Madre Tierra como la principal causa común de la humanidad, dentro de la que está la “Madre Agua” como pilar fundamental de la vida en el planeta.
Aportan sus experiencias para que esa causa común sea tratada y cuidada por todos y todas. Esto no sólo ocurre en Venezuela, también hay experiencias en cientos de comunidades rurales en muchos países de la región y del sur global. «Somos un movimiento de movimientos, esto no lo hegemoniza nadie porque está fundamentado en el aprendizaje formal de estas tradiciones», dijo Luisa Sequera, del estado Miranda.
«Tenemos que agradecer todo el apoyo que nos ha dado el ministro Ñáñez, que conoce del trabajo que nosotros hacemos, no sólo desde ahora, sino que nos viene acompañando desde nuestro trabajo con procesos socio comunitarios. Damos gracias por este encuentro que nos ayuda a reconstruir este equipo humano», sostuvo Neris Barboza, de Yaracuy.

Durante el acto, se otorgó la “Orden Ambientalista Fruto Vivas” a trece Libros Vivientes Sembradores y Sembradoras de Agua, un reconocimiento creado y entregado por la Universidad Popular del Ambiente «Fruto Vivas» (Upafv), a la trayectoria y trabajo de los Sembradores y Sembradoras de Agua.
Las Escusa quedan consolidadas como un referente de acción educativa y socio comunitaria en materia de protección de las cuencas hidrográficas.
Prensa Ecosocialismo (Minec) / Randolph Borges
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