Este miércoles se conmemora el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono

Prensa Ecosocialismo (Minec) / Caracas, 16/09/2020.- En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 16 de septiembre como el Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, en conmemoración a la firma del Protocolo de Montreal en 1987, relativo a las sustancias que agotan la capa (resolución 49/114 de 19 de diciembre).

La capa de ozono es una franja frágil de gas constituida por una molécula en constante formación y destrucción, que filtra la luz solar e impide que los efectos nocivos de la radiación ultravioleta se manifiesten en la superficie de la Tierra, lo que contribuye a preservar la vida en el planeta.

La vida en la Tierra no sería posible sin la luz solar, pero la energía que emana del sol sería demasiado para que la vida en la Tierra prosperara si no fuera por la capa de ozono. Esta capa estratosférica protege a la Tierra de la mayor parte de la dañina radiación ultravioleta del sol. La luz solar hace posible la vida, pero la capa de ozono hace posible la vida tal como la conocemos.

En 1979 se detectó por primera vez un gran adelgazamiento de esta capa sobre la Antártica, a partir de lo cual se popularizó la denominación “agujero de ozono”, cuyo mayor tamaño alcanzado hasta ahora, es de 28 millones de kilómetros cuadrados.

El mencionado deterioro es causado por la utilización durante años, de ciertos productos químicos entre los que están los  Clorofluorocarburos CFC, Hidroclorofluorocarburos HCFC, Halones, Bromuro de metilo CH3Br, Metil cloroformo CH3CCl3, que provocan un efecto invernadero, que pone en peligro la existencia de la vida en el planeta.

Un esfuerzo internacional conjunto ha permitido la eliminación y reducción del uso de sustancias que agotaban la capa de ozono, para ayudar no solo a protegerla para la generación actual y las venideras, sino también a mejorar los resultados de las iniciativas dirigidas a afrontar al cambio climático. Esos esfuerzos han protegido asimismo la salud humana y los ecosistemas reduciendo la radiación ultravioleta del sol que llega a la Tierra.

Convenio de Viena

La confirmación científica del agotamiento de la capa de ozono impulsó a la comunidad internacional a establecer un mecanismo de cooperación para tomar medidas para proteger la capa de ozono.

Para tal fin, se formalizó el Convenio de Viena para la protección de la capa de ozono, que fue aprobado y firmado por 28 países, el 22 de marzo de 1985. En septiembre de 1987, esto condujo a la redacción del Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono.

Protocolo de Montreal

El objetivo principal del Protocolo de Montreal es la protección de la capa de ozono mediante la toma de medidas para controlar la producción total mundial y el consumo de sustancias que la agotan, con el objetivo final de eliminarlas, sobre la base del progreso de los conocimientos científicos e información tecnológica.

El Protocolo de Montreal se estructura en torno a varios grupos de sustancias destructoras del ozono. Los grupos de sustancias químicas se clasifican de acuerdo a la familia química y se enumeran en los anexos al texto del Protocolo de Montreal. Exige el control de casi 100 sustancias químicas en varias categorías

Lema del 2020

Para este año la ONU ha seleccionado como lema “Ozono para la vida: 35 años de protección de la capa de ozono”, con la el cual la entidad mundial celebra los 35 años de la Convención de Viena y los 35 años de protección mundial de la capa de ozono.

Al respecto, el Secretario General de la ONU, António Guterres, indicó que “pocos acuerdos mundiales han producido tan buenos resultados como el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono; Hoy, en el Día Mundial del Ozono, celebramos los 35 años de este Convenio, que fue el primer paso para arreglar el agujero de la capa de ozono del planeta”.

Guterres manifestó que los gases utilizados en aerosoles y aparatos de refrigeración estaban causando este agujero y en el marco del Protocolo de Montreal del Convenio, los Gobiernos, la comunidad científica y la industria trabajaron en su consumo y han logrado sustituir hasta la fecha el 99 % de estos gases.

Para Guterres la capa de ozono está ahora recuperándose, contribuyendo a proteger la salud de la humanidad y el ecosistema.

“Pero el trabajo del Protocolo de Montreal no ha terminado. La Enmienda de Kigali al Protocolo permite a la comunidad internacional encontrar alternativas a los refrigerantes que contribuyen a la creciente amenaza de las perturbaciones climáticas. Si se aplica en su totalidad, la Enmienda de Kigali puede evitar el calentamiento de 0,4 grados centígrados del planeta. Felicito a las 100 Partes que han estado liderando con el ejemplo”, afirmó.

Acciones nacionales

La República Bolivariana de Venezuela, ha ratificado los acuerdos internacionales y asume la lucha contra los gases de efecto invernadero de manera integral.

Según el Consejo Mundial de la Energía, Venezuela es el noveno productor mundial de electricidad a partir de centrales hidroeléctricas que se basan en tecnologías limpias y prácticamente libres de emisiones de gases de efecto invernadero.

La estrategia venezolana para contrarrestar el Cambio Climático es integral debido a la complejidad del problema, y las acciones más destacadas en esta materia es el desarrollo y consolidación de las Áreas Naturales Protegidas.

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